La receta de quiche lorraine es una de esas recetas que yo llamo de fondo de armario, y que partiendo de ella puedes preparar a tu gusto con un montón de ingredientes diferentes y de combinaciones distintas. En casa, en cuanto hay algún ingrediente «viudo» por la nevera encontramos la excusa perfecta para combinarlo con otros tantos y hacer una quiche.
Origen de la quiche lorraine
Parece ser que el origen de la receta de quiche lorraine está en la región francesa de Lorena, más concretamente en Nancy, donde ya a principios del s.XVII encontramos referencias a una tarta hecha a base de huevos y crema de leche y algo de queso gruyer, a la que posteriormente se le fueron añadiendo otros ingredientes como panceta fresca o ahumada.
No tengo ni idea de si esta receta que os traigo es una receta clásica de quiche lorraine, si respeta en algo la receta original o si es una pseudo quiche, pero en casa nos encanta y a mí siempre me saca de todos los apuros.
Antes la hacía con nata, pero hace ya algún tiempo que sustituyo la nata por leche evaporada «Ideal». De hecho tengo otra receta de tartaletas similares, pero es que ésta es mi receta estrella de quiche lorraine.
Rápida y sencilla de preparar, con una ensalada para acompañar te va a solucionar más de una cena con invitados sorpresa, como a mí esta noche.

Si tengo tiempo hago la masa en casa con la receta de Velocidad Cuchara en mi Thermomix, y si no lo tengo, compro masa brisa refrigerada y acabo mucho antes.
Ingredientes para una quiche lorraine
Para una tartaleta de unos 23 cms de diámetro:
- 1 tetrabrick de leche ideal (525 gr.)
- 5 huevos L
- 150 gr. bacon en tiritas
- 150 gr. 4 quesos rallados o vuestro queso preferido (emmental, gruyer…)
- sal y pimienta
Paso a paso de la quiche lorraine
Sólo tenemos que batir los huevos con la leche evaporada, añadir la sal y la pimienta y echar dentro de la tartera ya forrada con la masa. Repartimos el bacon y el queso y acoplamos los bordes de la tartaleta para que no sobresalgan demasiado por encima de la crema. Subirá un poquito durante el horneado, pero al sacarla del horno se bajará y se quedará prácticamente al nivel inicial, tenedlo en cuenta a la hora de acomodar los bordes de la masa en la tartera.
Precalentamos el horno a 180º y horneamos nuestra quiche lorraine hasta que esté bien dorada y al tocarla la notemos bien cuajada. Compactará aún más al enfriar.
¡Tan rápido es hacerla como contároslo!

Así que ya tengo la cena lista: quiche lorraine, ensaladita verde y ¿por qué no? Hoy me regalo una copita de #barbadillo.
Receta rápida y entrada corta, pero quería compartirla con vosotros sobretodo en estas fechas en las que vamos tan mal de tiempo.
Un beso enorme, Belén.

