¡Hoy estoy vaga! Bueno no…más que perezosa lo que estoy es agotada, pero quería compartir en el blog esta receta que incluiré en #cocinaparatorpes.

Y es que aunque las recetas dulces van a seguir estando presentes en el blog, voy a incluir más recetas saladas. Y no, no es que haya cansado de la repostería, o de los macarons (de hecho a ver si mañana comparto una maravillosa receta de macarons de calabaza y chocolate). Simplemente no quiero perder a mi hijo víctima de la inanición o de una sobredosis de grasas «trans» por ingesta incontrolada de comida basura.

¿Y esoooo? Pues que el muchacho se me va el año que viene de «Erasmus» ¡¡jajajajaja!! y su madre que está en le va a ir dejando sus recetas preferidas escrititas en el blog para que no tenga excusa y se alimente con sencillez y sin demasiadas complicaciones.

Y una de esas recetas que le gustan es ésta que hoy os traigo (y que le dejo a él publicada): spaghettis con gambas al ajillo.

Spaghettis o cualquier otra pasta que os apetezca o tengáis por casa.

Hervimos la pasta, enjuagamos, reservamos y procedemos a hacer las gambitas al ajillo.

¿Cómo? ¡Así!



Una forma muy sencilla de preparar este rico plato, sin excusas incluso para los más novatos.

¡Ya me contaréis!

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Un beso enorme, Belén.