Después de varias pruebas y  catas varias por fin os traigo la receta del Monkey bread. En muchos libros de recetas americanos y blogs también lo llaman pinch-me cake o African coffee cake.

El nombre de monkey bread o el de pinch-me cake es de lo más explícito porque se come pellizcando las bolitas que se desprenden con facilidad, igual que hacen los monos cogiendo con sus manitas pequeñas porciones de fruta.

Buscando recetas y perezosa que es una a la hora de transformar cups, oz… en gramos y ml. acabé en uno de mis blogs españoles de referencia, Food and cook by Trotamundos y decidí después del primer  y fallido intento, no cambiarle ni una coma, porque cuando algo funciona no vale la pena calentarse la cabeza ¡y vaya si funciona!

Pese a todo os voy a dar mis trucos y los problemillas que me he encontrado a la hora de elaborarlo y un par de variantes que os pueden encantar. Así que os recomiendo que primero leáis la receta original de Trotamundos y después mis recomendaciones.

Lo primero que os cuento es que es una masa que me ha recordado mucho a la de los rollitos de canela, es una masa enriquecida que requiere un amasado largo e intenso, hasta conseguir que nos quede bien elástica y manejable y es muy agradable trabajar con ella.

 

Ingredientes

La masa

  • 600 gr. harina común
  • 300 gr. de leche
  • 60 gr. azúcar
  • 1 huevo L
  • 70 gr. mantequilla
  • 2 cucharaditas levadura seca o 20 gr. de fresca
  • pizca de sal

 

Para el rebozado

  • 350 gr. azúcar moreno
  • 150 gr. mantequilla derretida
  • 3 cucharaditas de postre de canela

Ponemos todos los ingredientes en el bol de nuestra amasadora (yo pongo la leche templada con la levadura disuelta en ella y la mantequilla en pomada) y amasamos con el accesorio gancho durante unos 10 minutos hasta obtener una masa homogénea y gustosa.

Hacemos una bola con la masa y la ponemos en un bol engrasado y tapada con un trapo limpio o con film plástico para que haga el primer levado. Yo pongo la masa en el horno con función levado (30º) y en aproximadamente una hora y media tengo la masa lista para seguir con la receta.

Levada la masa yo soy como siempre algo más práctica y menos ordenada que trotamundos, y me dedico a pellizcar la masa «a lo bruto» y formar bolitas del tamaño de una bola de ping pong. No importa demasiado si las porciones nos salen todas de igual tamaño o son un poquito diferentes. si rees más cuidadosa, pesa las porciones para que todas la bolitas tengan el mismo peso.

Cogemos el molde de corona o tipo bundt escogido y comenzamos a rebozar las bolitas en la mezcla de mantequilla derretida, azúcar y canela. Os aconsejo que seáis muy generosos en el proceso de rebozado, ya que de este sencillo paso va a depender en gran medida el resultado final de nuestro monkey bread.
 
Untad el molde con aceite, con mantequilla o como yo ponedle una fina capa de spray especial para desmoldar y comenzad a disponer las bolitas sin demasiados miramientos, como caigan, y sin apretarlas. Simplemente dejarlas caer.

Mi molde tiene una capacidad de 2000 ml. y la verdad es que me quedó justo para la cantidad de masa total. Al poner las bolitas de masa en el molde me quedaron justo hasta el borde y al levar y hornear la masa se me salió del molde.  Así que si vuestro molde es del tamaño del mío, ajustad con una sencilla regla de tres los ingredientes para 400 gr. de harina en vez de para los 600 gr. de la receta original o usad un molde algo más grande.

Dejad levar por segunda vez el Monkey bread, este segundo levado será más corto, unos 40-50 minutos serán suficiente. 

Hornea a 180º durante 35-40 minutos. deja enfriar dentro del molde y desmolda antes de glasearlo.

 

Glaseando nuestro Monkey bread

Una vez desmoldado (lo hace sin dificultad si está bien engrasado previamente) podemos rematarlo con un sencillo glaseado.

En mi caso 100 gr. de azúcar glass, y un par de cucharadas soperas de leche templadita, según lo denso que queráis que os quede el glaseado.

 

Consejillos y trucos

El resultado de la primera prueba pese a todo fue tan espectacular que decidí repetirla, depurar los defectillos e incorporar un toque de manzana que tanto y tanto me gusta y que tan bien le va a esta receta. ¿Os lo cuento?

Preparad unas manzanas caramelizadas: manzanas, azúcar moreno, especias y si queréis un toque de brandy. Rellenad las bolitas de este relleno de manzana o disponed entre las bolitas «como caiga» la compota obtenida…y no digo más! ¿Y con calabaza asada y especiada?

¡Pellizca compulsivamente las bolitas y si puedes, para de comer el maravilloso pan de mono antes de que sin darte cuenta te lo hayas zampado de una sentada!

¡Yo soy incapaz de parar una vez empiezo!

AVISO IMPORTANTE: receta altamente adictiva #elqueavisanoestraidor, no digáis que no os avisé.

Un beso, Belén.

P.D. ¿Te gusta la canela y este tipo de masas? ¡Échale YA un vistazo a la receta de mi maravilloso pull apart bread y verás qué delicia!