Sí, lo confieso, aún no han pasado 24 horas y ya me he enamorado. Fue tocarlo, olerlo, sentirlo voluptuoso entre mis manos, acariciarlo mientras le susurraba palabras de esas que se intercambian los amantes las primeras veces… Un momento ¿pero qué pasa aquí? Ayyyy ¡cuánto daño han hecho las famosas 50 sombras de Grey! jajajaja.

Volvamos a empezar sin pensamientos obscenos que estamos en un blog de cocina ¡seriedad señores!

Ha sido un amor a primera vista, y me declaro inmersa en plena fase» PAN». Según dice Miriam me durará unos dos años, así que creo que me dispongo a iniciar una relación mucho más estable que otras que haya tenido.

Llevaba tiempo queriendo intentarlo, pero con tantas cosas por hacer, encontrar tiempo en días que ya de por sí van faltos de horas, es complicado. Pero entonces lo vi: el libro de Ibán Yarza, y supe que me lo tenía que comprar, que estaba en el buen camino. Desde el domingo no hago otra cosa que leer y releer y buscar y rebuscar entre sus páginas los secretos del pan rico y casero que todos querríamos hornear.

¡Qué placer despertar por la mañana y saber que en la cocina te está esperando TU pan y que lo devorarás ansiosa en un acto en la frontera entre el canibalismo y el amor místico!

Sólo pienso en pan: amasarlo, hornearlo, comerlo, fotografiarlo, regalarlo… PAN!!!!

No me he trastornado, o quizás si… ¡Se volvió loca por un trozo de pan! No me importaría que fueran esas palabras las que algún día se dijeran de mí para recordarme.

Simplemente os aviso, que pienso bombardearos con este sencillo y humilde alimento, porque en las cosas más simples está la belleza más pura.

Y después de estas clases de Filosofía del pan, ahí va una receta fantástica, sencilla y versátil que adapté del libro de Ibán Yarza, «Pan Casero», y que hoy comparto con vosotros.

PAN DE SODA:

  • 245 gr. harina integral de trigo
  • 15 gr. harina panificable ( harina con 10/11% de proteína)
  • Royal  3 cucharadas de postre (15 ml.)
  • 35 gr. de miel
  • 7 gr. de sal
  • 280 gr. de agua
Tan sencillo como poner todos los ingredientes en un bol, e integrar todos los ingredientes con la mano. Quedará una masa muy líquida como si fuera un barro, pero te aseguro que va a subir y a hornearse un pan delicioso.
Coge un molde tipo plumcake y engrásalo con un poco de mantequilla, a continuación espolvorea con harina para asegurarte de que se desmoldará sin problemas. Vierte la mezcla en el molde y echa harina por la superficie de la masa.
Incorpora a la masa trocitos de ciruela, pipas de girasol o calabaza, pasas, pepitas de chocolate…
Con el horno precalentado a 220º introduce el pan unos 40 minutos, no necesita ni más ni menos.
Es un pan muy típico de Irlanda y de otros muchos lugares, con una miga con volumen y densa, algo compacto, muy húmedo e ideal para untar con mantequilla y disfrutar en el desayuno con una buena mermelada casera ¿de higos? De higos, perfecta!!
Espero como siempre haber conseguido transmitir mi entusiasmo por todo lo que hago y haber despertado en vosotros el interés por el maravilloso mundo del pan.
Un beso enoooorme, Belén.