Bundt cake de frambuesas y lima | Cupcakes a Gogó

 

Hacer un bundt cake de frambuesas y lima espectacular es mucho más sencillo de lo que parece. Solo necesitamos una masa base sencilla, rica e infalible, limas, frambuesas y un molde divino como éste tan maravilloso que voy a usar yo.

La masa de este bundt cake es una delicia, porque es muy rápida de hacer y además queda con la textura perfecta para añadirle las frambuesas sin que éstas se hundan en el fondo del molde: se quedarán repartidas perfectamente por todo el bundt cake y a la hora de comerlo todos los trozos tendrán sus frambuesas perfectamente repartidas dando sabor y aroma a cada bocado.

 

Ingredientes

  • 350 gr. de azúcar
  • 250 gr. de mantequilla en pomada
  • 5 huevos L
  • ralladura y zumo de dos limas
  • 350 gr. harina
  • dos cucharaditas de levadura química («Royal»), unos 14 gr.
  • pizca de sal
  • 125 gr. frambuesas frescas

 

Elaboración del bundt cake de frambuesas y lima

Precalentamos el horno a 180º. Tamizamos la harina, la levadura y la sal y reservamos.

En el vaso de la amasadora o procesadora que vayamos a usar ponemos la mantequilla junto con el azúcar y batimos un poco (accesorio pala) hasta que quede bien cremoso e integrado.

Añadimos el zumo y la ralladura de las dos limas e integramos un poco más.

Vamos añadiendo los huevos de uno en uno: recuerda que es importante no añadir el siguiente huevo hasta que el anterior se haya mezclado del todo.

Incorporamos la mezcla de harina, levadura y sal que habíamos tamizado y reservado en un par de veces, y terminamos de integrar la masa a velocidad baja hasta que nos quede lisa y homogénea.

Por último terminamos añadiendo con la ayuda de una espátula las frambuesas. Van a quedar perfectamente repartidas. No es necesario que las rebocemos en harina ni que hagamos nada en especial, porque como la masa de nuestro bundt cake es bastante densa, van a quedar repartidas sin irse todas hacia el fondo como pasa en otras elaboraciones con menor densidad.

 

bundt cake de ima y frambuesas

 

Preparamos el molde para el bundt cake

Una de las claves para conseguir un bundt cake perfecto es preparar correctamente el molde antes de rellenarlo con nuestra masa.

Para preparar el molde podemos optar por muchos métodos, desde embadurnarlo con aceite o mantequilla fundida, rociarlo con spray antiadherente, o como hago yo y como mejor me funciona: coge un trozo de mantequilla fría recién sacada de la nevera y ve pintando cada una de las estrías del molde, haciendo hincapié e insistiendo muy bien para que la mantequilla fría entre perfectamente en todas y cada una de las marcas del molde.

Si hay alguna esquinita en la que no puedes meter bien la mantequilla, ayúdate de un pincel de silicona para conseguir que todos y cada uno de los rincones estén bien impregnados de la mantequilla fría.

Es verdad que  rociar nuestro molde con spray antiadherente es mucho más rápido y cómodo, pero os aseguro que a mí hacerlo con mantequilla fría es lo que mejor resultado me da a la hora de conseguir un desmoldado perfecto.

Una vez tenemos pintados con mantequilla todos los rincones del molde, espolvoreamos con un poco de harina y la repartimos girando el molde y moviéndolo, y retiramos el exceso volcando el molde de bundt cake.

¡Ya tenemos nuestro molde listo! ¿Y ahora?

Echamos la masa del bundt cake por e mismo sitio para que ella sola se vaya adaptando a todos y cada uno de los rinconcitos de los dibujos de nuestro molde y, una vez lleno, golpeamos un poco sobre la encimare (pon un paño no te la vayas a cargar…) para sacar aire y que se termine de colocar bien toda la masa.

 

Horneado del bundt cake

Con el horno precalentado a 180°, introduce el bundt cake en la parte intermedia del horno y ponlo siempre sobre una rejilla, para conseguir que el aire circule perfectamente por el tubo central del molde.

Yo lo he horneado durante 55 minutos, pero ya sabéis la frase de que «cada horno es un mundo», así que ve ayudándote de una brocheta o de un tester, para ir pinchándolo y sacarlo del horno cuando la brocheta salga húmeda pero limpia.

Es importante que no esperes a sacar la brocheta completamente seca: si la brocheta sale seca ya te has pasado de tiempo de horneado y tu bundt cake de frambuesas y lima va a quedar seco. La brocheta debe salir húmeda, ya que durante el tiempo de reposo una vez sacado del horno, el bundtt cake va a seguir haciéndose con el calor residual del molde.

 

bundt cake de ima y frambuesas

 

El temido momento…

Tenemos el bundt cake de frambuesas y lima listo y horneado, y la cocina huele que alimenta, pero no podemos cantar aún victoria… ¡Toca desmoldarlo! Y seguro que no es la primera vez que se te rompe al desmoldarlo o que se te queda parte pegado al molde, o que alguna de las estrías sale rota y sin definir.

Son unos moldes verdaderamente preciosos, pero el éxito final radica precisamente en que desmolde a la perfección y que todas y cada una de las aristas de estas preciosidades queden definidas y marcadas en nuestro bizcocho.

Aquí de nuevo cada maestrillo tiene su librillo: hay quien lo pone en agua caliente, otros que lo meten en bolsas de plástico para que sude…

A mí lo que mejor me funciona es sacarlo del horno y dejarlo sobre una rejilla durante 10 minutos para que se enfríe.

Ten en cuenta que a lo mejor en verano, en vez de esperar 10 minutos para desmoldarlo espero 12, ya que al hacer más calor también tarda algo más en enfriarse. De todos modos, lo que más me ayuda a identificar el momento exacto en el que debo desmoldarlo es ver como el bizcocho se va despegando de las paredes del molde. Así que en cuanto veas que empieza a despegarse del molde ¡no esperes más! ¡Ha llegado el tan temido momento!

Antes de desmoldarlo, yo suelo darle un golpe seco encima de un trapo para no marcar la encimera de la cocina, y desmoldo el bundt cake sobre una rejilla donde terminará de enfriarse por completo.

Es increíble ver cómo se marca todo el dibujo y cómo se desmolda con mucha facilidad si hemos tenido paciencia a la hora de preparar el molde, y luego hemos horneado y enfriado del modo correcto. También es cierto que es muy frustrante cuando no salen del todo bien, pero como todo en la vida, es cuestión de práctica y de un par de bundt cakes rotos…

Queda tan rico y tan aromático que yo no lo glaseo, simplemente lo espolvoreo con azúcar glass y listo. Pero ¿sabes una cosa? Este glaseado de queso le va como anillo al dedo.

 

Conserva tu bundt cake

Se conserva muy tierno durante cuatro o cinco días. Yo lo envuelvo en papel film y vamos cortando porciones para el desayuno, para el cafetito de después de comer, para la merienda… Vamos que en un visto y no visto ya no queda bundt cake de frambuesas y lima.

Pero si ves que es mucha cantidad, no dudes en congelarlo entero o en porciones. Es comodísimo tener esta maravilla de bundt cake listo en el congelador para disfrutarlo en cualquier momento y además descongela perfecto.

La masa base, sin lima ni frambuesas, de por sí sola ya es una maravilla: aromatízala con vainilla, ponle cacao, café… y no dudes en usarla como punto de partida de un montón de combinaciones y de sabores diferentes.

Espero que te guste y si lo haces ¡ya sabes! Dime algo más abajo en los comentarios o si lo compartes en tus redes sociales etiquétame para no perderlo de vista y poder intercambiar opiniones.

Un besazo enorme, Belén.

 

bundt cake de ima y frambuesas