Otro año más y la noche más tétrica y menos española del calendario se apodera de todas la RRSS, de los escaparates de los pequeños comercios y de las grandes superficies, de las portadas de revistas…
No es que no me guste «Halloween» porque yo sea más de celebrar vetustas tradiciones como la del Día de Difuntos, que a decir verdad me da algo de «yuyu», es que simplemente no soy yo persona de celebrar lo que las campañas publicitarias de «El Corte Inglés» nos van marcando.
Tampoco encuentro mucho sentido en celebrar una fiesta «de los muertos» en una sociedad en la que nos educamos y crecemos negando la mayor: ¡Que nos vamos a morir todos, oiga usted!
…cuando al sacar los macarons del horno y mirar los macarons desde otra perspectiva, me recordaron a las típicas caras de extraterrestres de película de tercera o de cuarta!!
Así que decidí guardarlos y esperar.
A partir de ahí, empecé a pensar en hacer algo muy visual, divertido y que por supuesto reuniera mis dos buques insignias: los cupcakes y los macarons.
Y las ideas comenzaron a alinearse, a ordenarse y tomar forma, rápido, a trompicones, con poco tiempo y muchas ganas, con ilusión, como TODO lo que os traigo!!
Con todos vosotros ¡¡¡¡»El ataque de los maczombies vivientes»!!!!
Los cupcakes son una receta que ya he hecho varias veces de calabacín y coco del maravilloso blog de mi amigo Luis, My european cakes, fue la primera receta que hice de su blog y me encantó.
Lo único es que con las cantidades originales de la receta salen cupcakes como para un ejército entero de maczombies, así que os aconsejo que hagáis la mitad de cantidad.
Los cupcakes de calabacín están increíbles con crema de queso y yo suelo decorarlos con mi crema de queso preferida, pero he de reconocer que esta vez he sacrificado el gusto por el impacto visual, y me he decantado por una buttercream negra, pero muy negra.
Para conseguir una buttercream tan negra, lo que he hecho es añadir a mi receta básica de crema de mantequilla unas cucharadas de cacao sin azúcar en polvo «Valor», consiguiendo así un tono marrón oscuro, mirad:
Los macarons, de avellana por cierto y riquísimos, terminé de decorarlos pintando los ojos, las ojeras y las cicatrices con colorante negro sin diluir y aplicado directamente sobre las coquilles de los macarons.
¿Qué os parece? Porque yo creo que para no gustarme Halloween han quedado bien bonitos.
Un beso grande y si os gusta, celebrad esta noche y disfrutadla…yo prefiero quedarme en casa, no vengan los zombies y nos ataquen…juasjuasjuas!!!!
Belén.








Eres la macQueen bloguera por excelencia, pero no hay que perder jamás de vista que te conocimos por tus cupcakes, por ello esta entrada viene a demostrar (como ya lo haces en tu curso Cupcakes para comer) no solo que sigues bordándolos sino que continúas evolucionando y perfeccionando. Esa cobertura es de lo más, y el combo con tus otras obras de arte, terrific! que se diría en inglés. Y por si no fuera suficiente, vas y me dibujas con un arte "que pa qué" en los macs y me haces unas fotos que son la envidia nacional. Gracias por TODO.
Te han quedado espectaculares VIVA LA CREATIVIDAD!!!!
wow!!! geniales, son una preciosidad y ese negroooo!!!! muy bonitos!
Me encantan Belén, te han quedado genial.Un beso
Te sales, Belen. Geniales!!!
Im-presionantes!