¿Quieres hacer un helado de queso y fresas rico a rabiar y más sencillo imposible? Pues apunta porque la entrada de hoy es corta pero muy intensa, y te aseguro que esta forma de hacer helado se va a convertir en un vicio del que te va a resultar muy difícil escapar.

 

Modo de hacer el helado

Necesitamos muy pocos, poquísimos ingredientes para hacer una buena tarrina de helado de la que ir tirando cuando el calor o las ganas de algo dulce pero sano nos aprieten.

  • 500 gr. de fresas limpias
  • 150 queso tipo crema
  • 2 yogurts (yo desnatados sin azúcar)
  • Una cucharada sopera o dos de miel

Limpiamos bien las fresas y las troceamos, y las metemos en el congelador para que cuando vayamos a hacer la receta ya estén congeladas,

En una batidora potente (tipo Thermomix) o vaso americano ponemos todos los ingredientes y trituramos hasta que quede un helado cremoso, integrado y sin tropezones. Fin de la receta.

La textura queda perfecta para comer recién terminado de hacer, pero si lo quieres más helado te toca meterlo en el congelador.

¿Un truco? Cada media hora durante las dos primeras horas en el congelador, saca la tarrina de helado y remuévelo bien para procurar que no se cristalice demasiado y no pierda cremosidad. la miel ayudará a que no cristalice, el azúcar invertido y la grasa del queso también.

¿Qué si queda rico? ¡Para nada! ¡Jajajajajaja!

 

helado de queso y fresas

 

¿Hacemos un poco de crumble para acompañar?

Comerse el helado de queso y fresas con unas fresas cortadas en cubitos y un poco de crumble de canela y harina integral es una de esas cosas a las que yo llamo PLACER VERDADERO, y es mucho más sencillo de lo que suena al pronunciarlo en inglispitimglis.

 

Ingredientes

  • 150 gr. harina integral (podemos poner mitad integral y mitad normal)
  • 75 gr. mantequilla bien fría
  • 25 gr. azúcar moreno
  • 40 gr. azúcar glass
  • un toque de canela al gusto

Sólo tenemos que poner todos los ingredientes juntos y empezar a trabajarlos con los dedos hasta integrar bien todo y que nos quede una textura como de migas y arenosa.

Disponemos la masa en un papel de horno o superficie de horneado tipo Silpat y horneamos a 180º durante 30 minutos. Yo le doy unas vueltas hacia la mitad del horneado para que se haga bien por todas partes.

Una vez pasado el tiempo, veremos que el crumble estará bien doradito. Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar.

¡Ya lo tienes listo para añadírselo al helado, al yogurt o para usarlo como topping o como base de un montón de elaboraciones como esta mousse de ricotta y lima que quita el sentido.

 

helado de queso y fresas

 

Conservación

Guarda el crumble de canela en un bote bien cerrado y en un lugar seco y oscuro para conservarlo en perfectas condiciones el mayor tiempo posible. Te va a durar par de semanas e incluso más sin problemas.

¿Vas a poder resistirte a esta delicia? Escoge tu fruta preferida, lávala, trocéala y congela para hacer cuando quieras y de un modo sencillo y rápido tu helado preferido. Porque comer rico y darse caprichos no significa comer mal.

Un beso grande, Belén.