¿Eres un apasionado del humus? Pues prepárate porque partiendo de la receta de humus básico podemos hacer humus de sabores, de todos los sabores que se te ocurran y más te gusten, pero yo te voy a proponer tres ideas de esas que te ayudan a triunfar y que no dejan indiferente.

 

Origen del humus

Como siempre ponerse de acuerdo en sus orígenes nos va a a dar más de un quebradero de cabeza.

La receta del humus b’tahini consiste básicamente en garbanzos, tahini, ajo y limón, alimentos milenarios y presentes desde hace siglos en las cocinas de todos los países que se disputan su autoría: Turquía, Líbano e Israel se quieren llevar el gato al agua pero la realidad es que no hay modo de adjudicárselo con completa seguridad y al 100% a un país en concreto.

Así que nos quedaremos con saber que el humus es un plato de los más populares de Oriente Medio y con disfrutar de su textura e intensidad de sabor que al fin y al cabo es lo que nos interesa.

Podemos notar sutiles variaciones en la preparación de las diferentes recetas de humus que podemos encontrar, pero la base siempre serán los garbanzos cocidos y una buena combinación de especias.

 

Receta básica de humus

  • 400 gr. de garbanzos cocido (de bote o hechos en casa)
  • el zumo de medio limón
  • 70 gr. de aceite de oliva virgen extra
  • sal y comino en polvo al gusto
  • 1 cucharadita de pimentón para espolvorear
  • 1 diente de ajo
  • un par de cucharadas de tahini o 40 gr. de semillas de sésamo tostado (ajonjolí)

 

humus

 

Comenzaremos preparando los garbanzos: necesitamos para la receta 400 gr. de garbanzos escurridos y ya cocidos. Si queremos podemos hervirlos nosotros mismos en casa, pero una buena idea y más rápida es utilizar unos garbanzos ya cocidos de bote de buena calidad y enjuagarlos bien antes de incorporarlos a nuestra receta.

Con el tahini pasa algo similar: hacer tahini, tahina o tahín en casa es tan sencillo como tostar unas semillas de sésamo y triturarlas hasta dejarlas reducidas a pasta. Pero a veces las prisas nos hacen querer buscar caminos más cortos, así que si vas con prisas puedes comprar tahini ya preparado o, más sencillo aún: añade las semillas de sésamo tostado enteras y ya se triturarán después junto con el resto de ingredientes. Es cierto que de este modo (añadiendo las semillas enteras) el humus final no quedará tan fino, pero si te gustan las recetas con textura es una opción de lo más interesante.

Una vez tenemos hervidos y enjuagados los garbanzos sólo nos queda añadir el resto de ingredientes en un vaso americano o procesador de alimentos y triturar todo hasta obtener una pasta lisa y uniforme.

 

Trucos para el humus perfecto

  1. Si optas por cocer tus garbanzos en lugar de comprarlos, ponlos en remojo la noche antes junto con una cucharadita de bicarbonato. El bicarbonato ayuda a que se desprenda la piel de los garbanzos con facilidad y esto resulta muy interesante para nuestra receta.
  2. Los garbanzos deben quedar bien blanditos, así que cuécelos en abundante agua hirviendo con una pizca de sal y no tengas miedo de que por dejarlos blandos se puedan romper, luego los vamos a triturar así que no pasa nada.
  3. Retira el germen del ajo y no escatimes con el zumo de limón: ese toque ácido le va a dar una gracia especial a nuestro humus. Si el zumo de medio limón te parece poca cantidad, ajústala a tu gusto. es cuestión de ir probando.
  4. Añade todos los ingredientes (menos el aceite) en tu procesador junto con un par de cubitos de hielo. ¡Hielo, sí! Va a quedar un humus súper cremoso.
  5. Añade el aceite poco a poco una vez tengas todos los ingredientes triturados y despacito para que haga que emulsione nuestro humus y quede más suave aún.

 

¿Servimos el humus?

Sírvelo espolvoreado con una cucharada de pimentón dulce o picante, como tú prefieras, y de un buen chorretón de aceite de oliva virgen extra. Acompáñalo de bastoncitos de zanahoria crudos o de tus verduras preferidas, de picos, regañás o de pan pita tostado.

 

humus

 

Humus de sabores

Ya tenemos controlada la receta de humus básico ¿Y ahora qué?

Pues si esta receta de humus te ha encantado y te has convertido en un fanático del humus te lo voy a poner fácil, porque hacer humus de diferentes sabores añadiendo otros ingredientes a la receta de humus básico es así de fácil y divertido. ¡Apunta!

Humus de espinacas

A la receta básica añade un puñado de espinacas crudas, y un poco de queso feta. Tritura hasta integrar todo y sirve espolvoreando tu humus de espinacas con aceite de oliva y unos piñones tostados.

Humus de calabaza o boniato

Un poco de calabaza o de boniato asado en tu humus te proporcionará una receta con un toque dulce que te va a sorprender. Algo más cremoso y suave es ideal para los que prefieran un sabor más delicado.

Humus de remolacha

¡Riquísimo! Añade media remolacha cocida a tu humus básico. El color que queda es impresionante y los ojos se te irán detrás del cuenco de este maravilloso y colorido humus.

¡Aguacate, pimientos del piquillo, apionabo, guisantes…combina tus sabores preferidos con la receta de humus básico y que no te digan nunca más que comer humus es aburrido!

 

Un besazo, Belén.

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