Hacer macarons de diferentes formas no es tan complicado como parece, es sólo cuestión de un poco de maña y de paciencia y de respetar entre volumen y volumen unos tiempos de secado para que las formas y los colores de las figuras no se entremezclen.

Hoy hacemos macarons con forma de pollito, y vamos a ver unos trucos para que no os resulte demasiado complicado y os animéis a hacerlo.

 

Para unos macarons pollito perfectos

Yo prefiero trabajar con masas más densas, los volúmenes son más fáciles de hacer, se secan rápido y la masa se integra perfectamente sin emborronarse unos colores con otros.
Separa la masa en tantos boles como colores quieras usar en el diseño y rellena las mangas con boquillas de diferente tamaño: la 12 para los macarons y las partes centrales, y una más pequeña para detalles: crestas, alitas, ojos, nariz…
Comienza por el cuerpo redondo o parte central del macaron y déjalo secar unos 5 minutos.
Continúa haciendo la cresta, formando bolitas y dejando espacio entre ellas para después de esperar otros 5-10 minutos colocar las bolitas intermedias sin que se pierdan unas en otras.
Para hacer las alitas usa la boquilla más mini y dibújalas sin miedo sobre el cuerpo central del macaron, estará algo seco pero terminarán por integrarse.
Seca tus macarons como tengas por costumbre, a mí un secado exprés rápido en el horno a unos 40º siempre me funciona, y ahora en invierno con la humedad mejor aún.

 

Superficie de horneado idónea

Ya sabéis porque os lo he comentado más veces, que yo para hornear mis macarons uso láminas de teflón como éstas de AQUÍ. El problema es que a la hora de escudillar los macarons con formas, las láminas de teflón transparentan muy poco y no dejan ver las plantillas que tanto nos van a ayudar para conseguir unos macarons con forma de pollito parejos.

Yo lo soluciono de un modo muy sencillo: coloco el teflón sobre la bandeja del horno, encima la plantilla-guía y encima una hoja de papel de horno, a través de la cual se transparentará sin problema la plantilla. ¡Por cierto, no olvides retirar la plantilla antes de meter en el horno tus macarons!

 

macarons pollito

 

Horneado de los macarons pollito

Como siempre y a modo de recomendación, luego cada uno tendrá que trabajar con su horno, hornea tus macarons a 150º durante 12 minutos para un tamaño mediano de unos 4 cm. de diámetro,  con calor arriba y abajo en una posición intermedia de tu horno.

Y si todavía andas un poco «pez» en esto de hacer macarons échale un ojo a esta entrada que te va a ir muy bien para empezar a saber más sobre cómo hacer macarons.

Y por si no lo tienes claro…¡dentro vídeo!

 

 

Rellena tus macarons pollito: yema pastelera

Un relleno de yema será el toque perfecto para sorprender a todos con estos macarons. Además usaremos las yemas que se nos han quedado colgadas después de elaborar los macarons.

Es muy sencillo, sólo necesitamos: la misma cantidad de yemas, de azúcar y de agua.

Comenzamos haciendo un almíbar con el agua y el azúcar.  Debemos llevarlo hasta punto de bola fuerte (122º-124º) y veremos que el volumen inicial del almíbar casi se ha reducido a la mitad.

Dejamos enfriar un poco el almíbar y lo vamos añadiendo poco a poco sobre las yemas algo batidas. Podemos hacerlo a mano con la ayuda de unas simples varillas o con nuestro robot de cocina, escogiendo una velocidad media-baja.

Una vez integrado todo el almíbar llevamos la preparación al fuego y trabajamos la yema pastelera sin parar de remover hasta que espese.

 

Para una crema de yemas perfecta

Recuerda que a mayor densidad del almíbar, más espesa quedará la crema.
Del mismo modo cuanto más cocines al fuego la yema, más espesará al final.
Trabaja la yema a fuego suave y sin prisas, y no pares de removerla.

¿Te animas a hacer la receta de hoy?

Y si te gusta practicar con formas y macarons no te pierdas mis macarons unicornio, ni los macarons BOOH!

Un beso enorme,

Belén.

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