Maritozzi con la panna | Cupcakes a Gogó

Si os digo maritozzi con la panna puede que os suene un poco raro… pero si os digo bambas con chantilly o bollos rellenos de nata la cosa cambia ¿verdad?

En cualquier caso a mi me parece que en italiano suena mejor y la receta no puede ser más meravigliosa, así que da igual cómo les llames porque la receta de estos bollos es la receta más suave, delicada y tierna de las muchas que he probado, y el toque de rellenarlos con nata al más puro estilo romano es el todo para que triunfes con esta magnífica receta que te traigo hoy.

Un poquito de Historia

El maritozzo es un dulce típico de la región italiana del Lazio y consiste en una pequeña pieza tipo brioche realizada con miel, harina, huevos, mantequilla y sal cortada longitudinalmente y rellena con nata montada.

Los orígenes de los maritozzi con la panna podrían remontarse a la Antigua Roma. El nombre proviene de la costumbre de los novios de ofrecer este dulce típico a la novia. Las futuras esposas que lo recibían solían llamar a sus novios maritozzo que es una especie de apodo burlón de marido.

El dulce podía en ocasiones esconder en su interior pequeños detalles a modo de regalo para la amada: un anillo, una pequeña joya… (Fuente Wikipedia)

Receta para unas 12 piezas

Una de las cosas que más me gusta de esta receta es que en vez de mantequilla usaremos aceite de oliva virgen extra, y ya sabéis que yo soy una forofa del oro líquido.

  • 500 gr. harina de fuerza (yo he usado de 14 gr. proteína) y en algunas recetas veréis que incluso llegan a aconsejar el uso de harina manitoba.
  • 250 gr. leche templada
  • 75 gr. azúcar blanquilla
  • 75 gr. aceite oliva virgen extra
  • 1 huevo M
  • 1 yema M
  • 20 gr. levadura fresca
  • pizca de sal
  • ralladura de una naranja

Como ya sabéis no me gustan las complicaciones y me encantan las masas que casi se hacen solas como ésta. Pon todos los ingredientes en el bol de tu amasadora y amasa hasta obtener una masa lisa, homogénea y suave, unos 10 minutos serán suficientes.

Como siempre os digo por supuesto que podéis amasar a mano, solo tenéis que tener en cuenta que tardaréis un poco más. Si os cansáis, recordad que podéis hacer paraditas dejando descansar la masa y vuestros brazos unos 5 minutos entre  amasado y amasado.

Formamos una bola con la masa y la ponemos en un bol aceitado y bien tapada para que doble su volumen. Ya sabéis que como en todas las masas levadas este proceso necesita de su tiempo y que puede variar sustancialmente dependiendo de la temperatura que haya en vuestra cocina. Así que sin prisas y a esperar a que doble.

Una vez doble el volumen sacamos la masa y la desgasificamos un poco y cortamos piezas de unos 70 gr. que bolearemos para que queden bien redondas, con una superficie lisa y tensa y bien selladas por las bases. Tapamos de nuevo con un trapo limpio o film de plástico las piezas y dejamos que leven por segunda vez.

Este segundo proceso de fermentación será más corto, así que atentos porque en cuanto doblen seguimos con la receta de los maritozzi.

Cuando tengamos las piezas ya listas para hornear pincelaremos con la clara batida (de la yema que habíamos usado para la masa) y hornearemos (horno precalentado) a unos 180 grados durante unos 15 minutos o hasta que los veamos tan dorados y bonitos como estos que os enseño en el vídeo y en el post.

maritozzi con la panna
maritozzi con la panna
 

Almíbar para pincelar

Mientras se hornean nuestros maritozzi preparamos el almíbar para pincelarlos nada más salir del horno:

  • 2 cucharadas soperas de agua
  • 2 cucharadas soperas de azúcar

Ponemos todo en un cazo al fuego hasta que se deshaga por completo el azúcar y dejamos hervir un par de minutos.

Una vez horneados los maritozzi pincelamos cada pieza con el almíbar y dejamos que se enfríen por completo antes de rellenarlos con la nata montada.

Nata montada

  • 500 gr. nata para montar
  • 100 gr. de azúcar glass (podéis añadir más o menos al gusto de cada uno)

Montamos la nata bien fría (mejor que esté en la nevera al menos 24 horas antes) y si podemos, metemos también unas horas antes en la nevera el bol en el que la vayamos a montar.

Comenzar a montar la nata y cuando empiece a tomar consistencia ir añadiendo el azúcar glass a cucharaditas. ¡Ojo con montarla de más y que se nos haga mantequilla!

Rellenamos los maritozzi con la panna

Una vez estén fríos por completo, cortaremos los maritozzi longitudinalmente pero sin llegar a cortarlos del todo y con la ayuda de una espátula o de una rasqueta rellenaremos cada pieza con la nata. Alisamos para un acabado perfecto y espolvoreamos con abundante azúcar glass.

Rellena sólo los que vayas a comerte en el momento. Los demás bollos guárdalos en una bolsa o en un tupper y ve sacando y rellenando a medida que vayas a comerlos, y si no te apetece rellenarlos no dudes en comerlos con mermelada, con jamón, con miel… ¡Yo no he probado bollos tan tiernos y que duren tanto tiempo ricos y blanditos en mi vida!

Y ahora ¡dentro vídeo!

 

 

Espero que los hagas y los disfrutes tanto como yo y por supuesto recuerda nombrarme en redes para poder ver lo bien que te han quedado y compartirlos.

 

Un beso, Belén. ¿O debería decir un bacio…?