¡Cuánto hace que no voy a Mallorca! Por no hablar de mi adorada Ibiza y de Formentera…¡Qué recuerdos!
La luz en las Baleares es especial, esas puestas de sol largas, el mar tan cristalino, las calas recónditas a las que llegan las montañas porque también quieren bañarse en ell Mediterráneo.

Los españoles tenemos el vicio o la mala costumbre de ensalzar lo que no es nuestro y menospreciar lo que tenemos en casa. Y es que «mola» más decir que has pasado tus vacaciones en Antibes o en Barbados que en Altea, Caños de Meca, Cudillero o Cadaqués.

Así que, sumergida de lleno en la vuelta al curso y ya agotada, me envuelve la nostalgia de veranos felices y ya pasados, y por eso y por los ingredientes que componen esta receta la voy a bautizar como «Muffins Mallorca», la isla más bonita del Mediterráneo, y no lo digo yo sola!!

¿Qué ingredientes lleva?

Pues sobrasada, no hay nada más mallorquín que el «Fortuna» jajajaja, la sobrasada y la ensaimada, ¿no?. También lleva aceitunas negras tan del Mediterráneo y de nuestra dieta y romero fresco, que crece salvaje por doquier y nos regala su aroma y su sabor cuando lo integramos a nuestras recetas.

Mirad qué sencilla la receta salada que comparto con todos vosotros hoy.

INGREDIENTES:

175 gr. de harina bizcochona o leudante.
25 gr. de aceite de oliva suave.
25 gr. de azúcar moreno. Sí, a la sobrasada el punto dulce le va genial y realza su sabor.
Una pizca de sal.
1 huevo L
Olivas negras al gusto, sin hueso para no perder ni una pieza dental en el intento!!!
50 gr. de sobrasada ibérica, a poder ser, aunque los tiempos están para ibéricos.
Romero fresco.
100 gr. de leche.

Empezamos mezclando en un bol y con las varillas de mano el aceite, el azúcar, la sal y el huevo. Añadimos la mitad de la harina e incorporamos. Cuando ya esté integrada, echamos la leche y el resto de la harina.
La masa ya está hecha, sólo nos queda añadir los ingredientes «estrella»: la sobrasada, el romero picadito y las aceitunas en trocitos. Terminamos de incorporar todo a la masa y, a rellenar nuestras cápsulas o papelitos para muffins.

Recordad siempre tener el horno precalentado, en esta ocasión a 180º, con la bandeja en el nivel intermedio del horno y sin aire. Unos 20-25 minutos, o cuando los pinchéis con un probador o una brocheta y salga limpia.

Calientes están de miedo, templados de vicio y frios y acompañados de una ensalada son perfectos para una cena «a la fresca» en las noches de verano.

Aún queda algo de ese verano que ya nos deja ¿Queréis probarlos? Os van a encantar.

                    Un beso enorme, Belén.

P.D. Por cierto no quiero despedirme sin dar las gracias a todos los que habéis participado este verano en EL GRAN JUEGO FOTOGRÁFICO DEL VERANO #summermeugogo. Hemos compartido entre todos desde INSTAGRAM casi 1500 instantáneas de nuestros veranos, y tanto Mensaje en una galleta como yo os hemos sentido muy muy cerquita. Gracias por seguirnos y aquí van las tres fotos ganadoras que han sido premiadas cada una con un Taller a elegir de entre la amplia oferta que nos ofrece LA TALLERERÍA.