La locura del ramen ha llegado y espero que sea algo que ya no se vaya, porque ¡me encanta comer un buen bol de ramen casero calentito y lleno de sabor!  

 

¡Un poquito de historia, venga!

Pese a que todos pensamos que el ramen es un plato típicamente japonés, por lo que parece su origen es chino y muy muy antiguo. Los japoneses lo exportaron a Japón tras la Segunda Guerra Mundial y desde del país del sol naciente se popularizó al resto del mundo, asociándolo todos en la actualidad con la cocina japonesa, cuando en realidad era un humilde plato de fideos chinos y huesos que consumían los campesinos chinos en su origen. Lo del ramen es un mundo: es como los caldos, pucheros y cocidos aquí en España, cada Comunidad Autónoma, cada región, cada casa tiene su propia receta de caldo y los sabores, matices y gustos son muchos y muy diferentes. Así encontramos ramen Shoyu (con salsa de soja) quizás el más popular con un riquísimo sabor, Miso ramen, Tonkotsu con cerdo…Si quieres saber más sobre los diferentes tipo, este artículo está genial y a mi me resultó muy interesante.  

 

Ramen casero: ¡Es posible!

Creo que como siempre que nos enfrentamos a una receta exótica y nueva, una de las cosas que más nos frenan a la hora de elaborarla es cuando cogemos la lista de ingredientes y muchos de ellos nos suenan a chino, ¡nunca mejor dicho! Así que como siempre voy a intentar simplificar al máximo este tema, o bien diciéndoos dónde encontrarlos o dando opciones para sustituir unos ingredientes por otros y que el resultado sea espectacular.

La base de un buen ramen es un buen caldo dashi. El dashi es una sopa considerada fundamental en la cocina japonesa y es un caldo resultante de la cocción del alga kombu y las virutas del katsuobushi o Hanakatsuo, y es la base para la sopa de miso, para el caldo de los tallarines y para otras muchas clases de recetas japonesas y por supuesto de nuestro ramen casero. Podemos hacerlo en casa, pero ya sabéis que yo soy de facilitar el trabajo, así que en la receta de mi ramen yo uso este concentrado instantáneo de dashi que, mezclado con mi caldo casero, consigue un caldo base perfecto. El dashi, será el ingrediente más raro que encontremos en la receta, así que ya veis que lo tenemos solucionado. Quizás el pak choi (una especie de col-acelga) también cueste algo de encontrar, pero podemos sustituirlo por acelgas, algas, trocitos de brócoli o la verdura que más nos guste. No hay una única receta de ramen. Ya os he dicho que cada uno le da su toque y emplea en ella los ingredientes que más le gustan (muchos cocineros guardan su receta como auténticos tesoros). Así que ¡vamos ya con la receta y a preparar nuestro ramen casero!    

 

Ingredientes para 3-4 personas

  • 1 litro de caldo de verduras y pollo casero o comprado
  • 1 litro de agua
  • 400 gr. de costillitas de cerdo troceadas
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo o jengibre fresco ralladito
  • 1 cucharadita de sal de ajo
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra
  • 3-4 dientes de ajo enteros
  • 1/2 cebolla
  • 3 sobres de Dashinoto (puedes añadir más a tu gusto)
  • 1 pak choi
  • setas shitake (si no tenemos esa variedad, pondremos las setas que encontremos y más nos gusten)
  • aceite de oliva para sofreír la carne
  • tres cucharadas de mirin
  • 50 gr. de salsa de soja
  • 50 gr. de aceite de sésamo
  • fideos chinos

 

Los fideos

De los fideos podríamos estar hablando mucho rato, es un universo insondable de tipos, variedades, formas, grosores, ingredientes… Resumiendo mucho os contaré que los más usados para el ramen son  los fideos chinos (chūkamen) de trigo, delgados y con un color casi dorado si le añaden huevo o kansui, agua mineral con carbonato de sodio y normalmente de potasio  y con una pizca de ácido fosfórico. Así que como suena muy raro casi mejor que los compramos ya hechos ¿no os parece lo más sensato? ;;;)))  

 

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El caldo base

Comenzamos con el caldo. Yo suelo hacer el caldo en casa, pero si estáis perezosos podéis comprar caldo ya hecho de ese que viene en tetrabrick. Un par de carcasas de pollo, un hueso de rodilla de ternera, algún trocito de hueso de espinazo de cerdo y verduras para caldo (zanahorias, nabo, puerro, apio…) y en una hora u horita y media tengo un caldo base riquísimo. ¡No olvidéis la sal!

Con el caldo ya listo comenzamos con la elaboración del ramen que ya va siendo hora. Ponemos en una cazuela un chorro de aceite de oliva, las costillas de cerdo, la sal de ajo, la pimienta, el jengibre, los dientes de ajo y la cebolla y sofreímos todo hasta que las costillas estén doradas y bien hechas. Añadimos el caldo, el agua, los sobres de dashinoto, el mirin, la soja y el aceite de sésamo y dejamos que todo cueza unos 20 minutos a fuego suave. Una vez pasados los 20 minutos, colamos el caldo obtenido y reservamos las costillas para acompañar después nuestro ramen. Ponemos el caldo a hervir de nuevo (ya colado) y añadimos el topping o acompañamiento elegido.      

 

Topping

Una vez más aquí no hay normas. Cuando arranque a hervir el caldo colado, añadimos el pak choi troceado, las setas y los fideos. A veces también me gusta añadirle flores de brócoli, palitos de zanahoria, trocitos de bambú, maíz dulce cocido… Piensa que los fideos se hacen en apenas 5 minutos, por lo que la verdura que le pongas se quedará entera. Si te gusta la verdura más hecha puedes saltearla antes de añadirla al caldo, pero lo suyo es que esté enterita, que no quede blanda. Si eres muy de algas, no dudes en poner algas wakame en tu receta, aquí en casa no gustan demasiado y yo no se las añado.

¡Ya tenemos el ramen listo! Sólo nos queda presentarlo y rematar la receta.

 

Servimos el ramen

Sirve los fideos con las verduras y el caldo en los cuencos. Pon una buena cantidad por persona porque os va a saber a poco, y añade las costillas reservadas, un huevo duro (a poder ser con la yema algo crudita) y si te apetece darle un toque a lo Doraemon ponle una rodajita de naruto o narutomaki. Es un rollo como de surimi con un característico remolino en el centro de color rosa, proveniente de la coloración del pescado con colorantes alimentarios. No sabe a nada especialmente por lo que puedes obviarlo, pero en mi casa si no lleva naruto el ramen ya no es ramen y pasa a ser una aburrida sopa de fideos y verduras. ¡Hay que joderse! …con perdón.

 

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El huevo duro

¿Quieres preparar los huevos como se preparan en realidad, coloreados con salsa de soja? Pues puedes entretenerte un rato más preparándolos así. Los Ajitsuke tamago son básicamente huevos duros puestos a macerar (una vez hechos y pelados) unas cuantas horas en una salsa con soja, mirin, sake y algún que otro ingrediente más. Puedes hacerlos como te cuentan en el enlace que te he puesto o simplemente acompañar el ramen como hago yo: con huevo duro «mondo y lirondo».

¿Qué te parece la receta? ¿Te vas a animar a hacer tu propio ramen casero?

Espero que te haya quedado todo claro, sobre todo el tema de los ingredientes y dónde comprarlos, o por qué otros puedes sustituirlos, y si lo haces no se te ocurra dejar de contarme qué te ha parecido, ¿trato hecho?

Un beso enorme, Belén.

 

 

 

 

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