El roscón de Reyes es sin duda una de las elaboraciones más típicas en cuanto a repostería navideña se refiere, y parece que su origen nada tiene que ver con la adoración de Los Reyes Magos al Niño.

 

Origen del Roscón de reyes

Parece que su origen se encuentra en las saturnales romanas. Entre los días 17 y 23 de diciembre los romanos celebraban estas fiestas en honor del dios Saturno: se cerraban los comercios y los colegios, los juicios pendientes se suspendían, y parece que ser que se gastaban bromas y se solía “jugar” a intercambiar papeles entre esclavos y ciudadanos romanos, pasando esos días de fiesta los esclavos a ser los amos y viceversa.

Además era costumbre y ahí es donde entra en juego nuestro actual Roscón de Reyes, elaborar unas tortas redondas en forma de corona a base de dátiles, higos y miel, y siendo éste por lo que parece el origen de nuestros roscones actuales.

Son ya muchos los años que llevo haciendo roscones, en casa nos encantan y suelo hacerlos sin esperar a que sea Navidad. Podéis consultar mis recetas preferidas de roscones AQUÍ, y ver una especie de ranking rosconero que me dio por hacer ;;;)))

Pero este año quería compartir una receta especial que es la que hacemos desde hace mucho en casa y que hasta ahora no había compartido… ¡la de mi madrina!

No es una receta demasiado laboriosa, todo lo contrario, no tienes que empezar a hacerla días antes, no lleva masa madre… pero lleva un secreto maravilloso entre sus ingredientes ¡aceite de oliva virgen extra!

El resultado es un roscón de Reyes más ligero, muy esponjoso, nada mazacote. Y si hay alguna pega que ponerle, es que no es una masa sencilla del todo de manipular, porque queda bastante hidratada, de ahí que después no quede un roscón pesado ni denso cono la mayoría de los roscones que vemos y comemos por ahí.

Un poquito de maña, las manos con un poquito de aceite de oliva y paciencia serán las claves para obtener un delicioso y tierno Roscón de Reyes.

 

 

roscon de reyes

 

Ingredientes para un roscón grandecito

  • 75 gr. huevo batido
  • 100 gr. azúcar
  • 300 gr. harina de fuerza (yo uso “Harimsa”)
  • 100 gr. leche templadita
  • 20 gr. levadura fresca
  • la ralladura de una naranja entera
  • 40 gr. aceite de oliva virgen extra
  • 15 gr. agua de azahar

 

Maticemos algunos temas

Como siempre dependiendo de la harina la receta necesitará todo el líquido o menos cantidad. Así que de la cantidad total de leche nos reservaremos un poquito para añadir si es necesario al final. La masa queda húmeda, no se despega de las paredes del bol, ni se queda enganchada en el gancho amasador, es así, y por eso luego nuestro roscón quedará tan ligero y suave.

El agua de azahar que sea de buena calidad, yo uso siempre la de Tena.

El aceite que sea el más rico que tengáis, no temáis encontrarle después un sabor fuerte de aceite al roscón, no va  a pasar. Lo único es que conseguiremos un roscón más ligero y nada apelmazado.

Si queréis podéis ponerle un chorretón de ron a la receta (o de Cointreau como hace mi madrina), en ese caso lo que le pongamos de licor lo restaremos de leche.

Si no tenemos levadura fresca podemos usar levadura seca de panadero, recordando que tendremos que usar la tercera parte de seca que de fresca (unos 7 gr. de seca).

 

roscón de reyes

 

Elaboración de nuestro Roscón de Reyes

Comenzamos templando la leche un poquito en el microondas, solo debe estar templada, ya que si nos pasamos demasiado calentándola, anulará el efecto de la levadura.

Tal y como hemos comentado antes, reservaremos un dedito de la leche para ver si necesita nuestra receta añadírsela al final o no. De todos modos con la harina que yo utilizo y que os he dicho antes la receta está muy cuadrada y acepta la leche entera.

Diluimos la levadura fresca en la leche templada y reservamos.

En el bol de nuestro procesador o amasadora comenzamos poniendo el huevo un poco batido junto con el azúcar y la ralladura de naranja. Añadimos la leche con la levadura disuelta y seguimos batiendo con la ayuda del accesorio gancho. Incorporamos ahora el aceite, el agua de azar y el coñac en caso de que quisiéramos poner a nuestro roscón un poco de licor. Continuamos incorporando todos los ingredientes sin parar nuestra máquina. Por último integramos la harina y en este punto, si viéramos que la masa es muy densa, añadiríamos el poquito de leche reservado anteriormente.

Tenemos que realizar un amasado largo, a velocidad baja en mi KA yo suelo tener la masa del roscón entre 10 y 15 minutos amasando.

¿Puedo hacer roscón si no tengo amasadora?

Dudo mucho que los romanos para hacer sus tortas en honor de Saturno tuvieran Kitchen Aid, así que si no tienes amasadora no dudes en hacer tu roscón de Reyes a mano. Como el proceso de amasado es largo y no queremos que te de un parraque amasando, alterna amasados con tiempos de reposo. Como dicen los entendidos panarras: el reposo, amasa.

Una vez lista nuestra masa y con las manos un poquito mojadas de aceite para manipularla mejor, pasaremos la masa a un bol limpio aceitado para que haga su primer levado.

Yo pongo la masa en el bol y ya dentro de éste, le doy varios pliegues para que coja un poco de forma de bola ya desde el comienzo: piensa que tu masa es como un pañuelo y ve cogiendo de los cuatro extremos hacia el centro de la bola para que vaya cogiendo forma y plegándose sobre sí misma. Primero un extremo, luego otro, luego otro…

Tapamos con un trapo o con film plástico y dejamos unas dos horas en un ambiente cálido o hasta que veamos que ha doblado (incluso algo más) su volumen.

Pasado este tiempo sacamos la masa del bol y con nuestras manos mojadas de nuevo con un poco de aceite y sobre un poquito de harina desgasificamos la masa (le damos 4 meneíllos para sacarle algo del gas generado en la fermentación) y le damos una bonita forma de bola creando un poquito de tensión mientras la boleamos.

Ahora que no cunda el pánico. ¡Hay que formar el roscón! Tenéis que ser generosos haciendo el agujero, ya que si lo dejamos pequeño se cerrará durante el siguiente levado y durante el horneado final.

Haced un agujero a vuestra bola y meted las manos por el agujero, dejando que el roscón por el propio peso se descuelgue entre nuestras manos y vaya formándose mientras los giramos.

Yo termino de formarlo ya puesto sobre la bandeja de horno (forrada con papel o teflón), lo voy estirando y abriendo y poniéndolo formalito.

Tapamos de nuevo con un trapo y volvemos a dejar que leve hasta que doble su volumen. ¡No queremos que se pase de fermentación o nos subirá a lo ancho en vez de a lo alto!

 

¿Cómo saber si mi roscón ya está listo para hornear?

Además de que lo veremos cómo ha aumentado su volumen hay una sencilla prueba que debemos hacer para evitar que nos fermente de más: toca el roscón con la yema de los dedos, si la huella se marca pero desaparece con rapidez,  déjalo algo más. si la huella se marca pero desaparece lentamente está listo!. Si la huella se marca y NO desaparece nos hemos pasado de fermentado.

Antes de hornear y mientras precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo, nos queda pincelarlo con huevo batido y decorarlo.

Ten cuidado a la hora de pincelarlo, puedes agujerearlo o desgarrarlo y que se nos venga abajo el roscón.

Para decorarlo opta por la clásica fruta escarchada, las naranjas confitadas, la almendra laminada… y después reparte abundantemente pegotones de azúcar humedecida con agua o agua de azahar que le aportarán un toque extra crujiente a nuestro roscón de Reyes.

En el roscón de las fotos he optado por decorarlo con almendras fileteadas y sésamo ¡me encanta!

Yo horneo a la misma temperatura todo el rato, precaliento a 180º calor arriba y abajo y tengo el roscón unos 25 minutos. Si ves que se te dora demasiado simplemente tápalo con un poco de papel de plata o ponle una bandeja en un nivel superior.

¿Difícil? ¡Para nada!

Una vez pesamos e integramos todos los ingredientes el roscón se hace solo. Lo único que necesitamos es dejarlo su tiempo y que vaya levando tranquilito y contento.

 

¿Cuánto tardo en hacer el roscón?

En unas 5 horas de principio a fin puedes tener listo el roscón, dependiendo claro está de las condiciones de temperatura de cada casa Yo suelo empezar a hacerlo por la mañana, a eso de las 10h. y después de comer lo tengo ya horneado y listo para hacer la cata con el café.

Rellénalo de trufa o de nata montada o disfrútalo sin más, espolvoreado con un poquito de azúcar glass.

 

roscon de reyes

 

Conservar el roscón de Reyes

No os voy a engañar, pero en casa poca conservación tienen mis roscones porque vuelan. Deja lo que sobre dentro de una bolsa de plástico bien cerrada y cómetelo al día siguiente. Puede que esté algo menos tierno pero igual de rico. Tuéstalo un poquito en la tostadora si lo quieres más blandito, o congela en porciones para ir sacando trozos poco a poco. Una vez lo saques del congelador dale un golpe de horno o de micro y lo tendrás perfecto como recién horneado.

¿Comprar Roscones de Reyes? ¿Para qué? Y si quieres más recetas de roscón, aquí tienes otro recetón.

¡Espero que te animes a hacerlo y cuéntame qué te ha parecido si lo haces!

Un beso enoooorme,
Belén.

 

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