Espirales de hojaldre y frutos del bosque

Sábado por la tarde, nublado y todos metidos en casa. De pronto el teléfono suena rompiendo la placentera tranquilidad de esas siestas largas que sólo los fines de semana nos podemos permitir.La calma desaparece y los ojos comienzan a salirse de las órbitas: ¡Vienen...