Pasteles de nata o aunque no son lo mismo exactamente pasteis de Belém…. Llamándome Belén, esta receta no podía faltar en mi blog…¿No te parece?

Desde 1837 se elaboran los Pasteis de Belém siguiendo la receta de los frailes del Monasterio de los Jerónimos en Lisboa, y hoy en día la receta sigue siendo un secreto que muy pocos conocen y muchos ansían. La receta de los pasteles de Belém o pasteles de nata que os traigo no será la original, pero nos la enseña un portugués maravilloso y pastelero sensacional como es Rui del blog Faz e Come.

Para hacer la receta sería genial que todos supiéramos hacer hojaldre en casa, pero o no todos sabemos o muchos, aún sabiendo, queremos disfrutar de los pasteles de nata pero sin complicarnos demasiado y sin emplear excesivo tiempo, así que una opción fantástica es hacernos con hojaldre ya listo para usar, aunque si queréis podéis probar a hacer este hojaldre sencillo que Raúl  Contigo en la playa nos propone en el blog de Megasilvita.

Con la masa de hojaldre ya preparada o comprada solo tenemos que empezar a realizar la receta.Vas a ver como es sencilla y sólo hay que tener en cuenta alguna cosilla que ahora iremos viendo.

En realidad vamos a preparar pasteles de nata, muy similares a los Pasteis de Belém, ya que la receta de los pastelitos de Belém está guardada tan celosamente que dicen que sólo conocen sus verdaderos ingredientes y elaboración tres personas en todo el mundo.

 

Ingredientes para unos 14 pasteis de nata

  • 300 gr. de hojaldre
  • 250 ml de leche entera
  • 30 gr. de harina
  • 250 gr. azúcar
  • 125 ml. de agua
  • 4 yemas
  • 1 palo de canela
  • 1 limón

 

Paso a paso de los pasteles de nata

Lo primero que hacemos será humedecer con agua un poco el hojaldre y  enrollarlo para formar un rulo, que después cortaremos en porciones. Dejamos reposar el rulo de hojaldre un poco y lo cortamos en porciones de unos 3 cm. de largo. Si consultáis la receta de Rui en su blog, veréis que él corta las porciones más menudas, pero para empezar es más sencillo que sean más grandes y forraréis así los moldes más cómodamente.

Disponemos los trozos de masa de manera que las capas del hojaldre enrolladas queden hacia arriba y hacia abajo en el molde (ponemos los trocitos de masa en vertical, de pie dentro del molde) y vamos forrando el molde humedeciéndonos un poco el dedo pulgar de la mano derecha (si somos diestros) ya que debemos ir presionando la masa con el pulgar mientras vamos girando el molde con la otra mano.

Los moldes para hacer los pasteles de Belém que yo he usado son de acero, pero Rui me ha dicho que originariamente eran de aluminio, aunque yo no los he podido encontrar. Son algo más planos que los típicos moldes de hacer cupcakes, pero siempre podemos tirar de los moldes que tengamos por casa o incluso de flaneras para hacer nuestros pasteles de nata.

Una vez tenemos forrados todos los moldes, los dejamos reposar en la nevera mientras preparamos la crema para el relleno.

El relleno de los pasteles de nata

Preparamos un almíbar con el agua y el azúcar. Sólo tenemos que ponerlo al fuego y tenerlo hirviendo unos tres minutos. Reservamos.

Ponemos la leche, la cáscara del limón y la ramita de canela (si te gusta puedes ponerle vainilla) a fuego suave y cuando arranque a hervir le añadimos la harina bien diluida  en un dedito de leche que habremos reservado del total de leche que indica la receta.

Cocinamos la crema sin parar de remover con ayuda de unas varillas pero procurando que no espume demasiado. Cuando veamos que espesa y que nos queda como unas natillas retiramos del fuego y dejamos que temple.

Con el almíbar y la crema ya templados, procedemos a mezclar ambas elaboraciones. Añadimos a la mezcla las yemas de huevo, mejor si las añadimos pasándolas s a través de un colador, y terminamos de integrar por completo la crema.

No es una crema densa, es más bien líquida, no pasa nada ¡es así!

Precalentamos el horno a la temperatura más alta que podamos hacerlo. ¡Mi horno alcanza los 300º así que a tope!

Rellenamos los moldes más o menos por la mitad de su capacidad, ya que el relleno va a subir en el horno y no debe tapar el hojaldre o de lo contrario éste no se horneará correctamente, y horneamos unos 15 minutos o hasta que veamos que los pasteles de nata están bien, pero bien morenitos.

 

pasteles de nata

 

Fríos y ya reposados o recién sacados del horno, te aseguro que no hay quien pueda resistirse a esta delicia tan típica de la repostería de nuestro país vecino. Ya no hace falta visitar Lisboa y hacer largas colas en la famosa Pastelería de Belém para disfrutar de todo el sabor de Portugal en nuestras casas.

¿Te animas?

Gracias a mi querido Rui Faz e Come por guiarme a la hora de hacer la receta ¡Ha sido todo un lujazo aprender a hacerlos de tu mano!

Un beso enorme, Belén.

¡te has quedado con ganas de más recetas tipo tartaletas? ¡Esta receta  salada y esta otra dulce te van a encantar!!