La tarta de cerveza Guinnes y chocolate es una de las primeras recetas que empecé a hacer hace ya muchos años, pero hasta hoy mi receta preferida e infalible había permanecido guardada bajo cuatro candados y sólo la había compartido en mis primeros talleres online de cupcakes.

Los cupcakes (a los que evidentemente debo el nombre del blog) ya no están tan de moda, aunque a mi me sigue gustando ese formato como de mini tarta individual, pero he adaptado la receta de aquel taller de Cupcakes para comer (así se llamaba) al formato tarta y además he rehecho la crema de queso básica que elaboraba entonces por otra con queso mascarpone más ligera y algo menos dulce.

¿Todavía no has hecho la tarta de Guinness y chocolate? ¿Tienes reparos por pensar que no va a saber del todo bien esa mezcla de ingredientes? ¿Quítate eso de la cabeza porque mi tarta Guinness te va a enamorar!

 

Ingredientes para tres pisos de unos 20 cm. de diámetro

  • 250 gr. de cerveza Guinness
  • 250 gr. mantequilla
  • 80 gr. cacao en polvo sin azúcar de buena calidad
  • 400 gr. azúcar
  • 2 huevos tamaño «L»
  • 1 cucharadita de vainilla (un poco a vuestro gusto)
  • 140 gr. de buttermilk
  • 280 gr. harina floja
  • 2 cucharaditas rasas (tamaño de café) de bicarbonato
  • 1 cucharadita (tamaño de café) de levadura tipo «Royal» o impulsor químico

 

Tarta de Guinness y chocolate

 

Elaboración de la tarta de cerveza Guinness y chocolate

Comenzamos preparando el buttermilk con 130 gr. de leche ENTERA y el zumo de medio limón. Dejamos reposar hasta que la leche se corte y nuestro buttermilk esté listo para usar en la receta.

Pesados y comprobados todos los ingredientes comenzamos derritiendo la mantequilla en un cazo junto con la cerveza. Mientras derretimos la mantequilla, tamizamos los ingredientes secos: harina, cacao, bicarbonato y levadura. Como yo tengo Thermomix lo trituro todo junto 10 segundos a máxima velocidad y queda tamizado. Si no tenéis Thermomix pasad los ingredientes secos por un tamiz o colador para evitar que queden grumos y bolitas. 

Cuando la mantequilla se funda, retiramos del fuego y dejamos que se atempere unos minutos. Añadimos los huevos y la vainilla a la cerveza ya templada.

Vertemos la cerveza con la mantequilla derretida en un bol y le echamos la mitad de los ingredientes tamizados, el azúcar y todo el buttermilk. Y empezamos a integrar. Para pequeñas cantidades de masa yo me ayudo de unas simples varillas manuales, además de que me ahorro el engorro de limpiar el robot, me aseguro de no excederme batiendo de más las masas.

Es una masa algo líquida, no os preocupéis que no habéis hecho nada mal, es así!

 

Moldes y horneado

Podéis hornear la tarta en un solo molde para bizcochos de 20 cm. de diámetro y luego al enfriarse cortar los discos o pisos con una lira para cortar bizcochos, pero a mi me resulta más cómodo repartir la masa en tres moldes para layer cakes. Además de que me ahorro el paso de cortar los pisos, se me hornean de un modo más rápido y uniforme y no me sale tanta joroba como cuando pongo la masa en un único molde.

Precalentamos el horno a unos 170º C.

Preparo los moldes poniendo un disco de papel vegetal en el fondo y vierto la misma cantidad de masa en cada uno de ellos. Pon el molde encima de una báscula de cocina y así te asegurarás de que cada piso va a ser exactamente del mismo tamaño pesando una misma cantidad de masa para cada molde.

Como voy a hornear los tres moldes a la vez en el horno (dos en la bandeja de arriba y un molde en una bandeja inferior) seleccionaré la opción aire. Si optáis por hacer la tarta en un único molde podéis seleccionar horneado con o sin aire, según tengáis costumbre de hornear en vuestro horno. Sabremos que están hechos porque al tocarlos no se hunden y están tiernos pero firmes. Unos 25 minutos serán más que suficientes.

Dejamos reposando los bizcochos dentro de los moldes unos 10 minutos y pasamos un cuchillo o puntilla por todo el contorno entre el molde y el bizcocho para facilitar el desmoldado. Desmoldamos y así que terminen de enfriarse sobre una rejilla. Reservamos.

 

Crema de queso para relleno y cobertura

Dos cremas de queso para que elijáis la que más os guste: una con base de crema de mantequilla y otra con base de nata, las dos riquísimas.

Crema de mantequilla y queso

  • 400 gr. de queso crema tipo «Philadelphia» (el queso crema de Casa grande de Xanceda me encanta)
  • 200 gr. mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 gr. icing sugar (el más fino que encontréis para evitar que se note el granillo al morder)
  • vainilla al gusto

Comenzamos batiendo la mantequilla y el azúcar hasta que blanquee y tengamos una mezcla homogénea y sedosa. Añadimos la vainilla y batimos un poco más. Así como la mantequilla debe estar a temperatura ambiente, el queso es conveniente que esté bien frío. Lo integramos en la mezcla de mantequilla y azúcar y lo batimos lo justo para que se integre.

Crema de nata y mascarpone

  • 500 gr. de nata especial montar (también puedes usar nata vegetal)
  • 400 gr. queso mascarpone (puedes usar requesón)
  • azúcar al gusto
  • vainilla

Mezcla en el bol de la batidora el queso y la nata con ayuda de unas varillas manuales hasta que esté integrado todo. Entonces comienza a montar con el accesorio correspondiente. No le quites ojo a la crema, ya que si batimos en exceso la nata empezará a soltar suero y se cortará, estaremos haciendo mantequilla, y sólo queremos montar la nata.

Una vez tengamos la mezcla montada ve añadiendo poco a poco la vainilla y el azúcar y ve probando de sabor para así añadirle la cantidad que más te guste y se adapte a tus gustos. Yo no le añado demasiado, la verdad.

 

Tarta de cerveza Guinnes y chocolate

 

Montaje de la tarta de cerveza Guinness

Dispón los discos en el plato o tartera que vayas a usar para presentar la tarta, alternándolos con una capa de la crema escogida. Yo pongo la crema con ayuda de una manga pastelera, procurando que cada piso tenga una cantidad similar de capa de crema y así el corte se vea lo más perfecto posible.

Una vez estén los tres pisos montados, unta por toda la tarta un poco más de crema con una espátula y dale el acabado que más te guste. A mi me gusta darle una capa muy finita y que se vean los pisos por debajo (naked cake).

Halloween

Ya ves que hoy toca Halloween, así que he rematado la parte superior de la tarta con galletas OREO picaditas a modo de tierra y he rematado la tarta de cerveza Guinness y chocolate con unas preciosas calabacitas ornamentales. ¿Y sabes una cosa? ¡He triunfado!

 

Truco o trato

Truco! Si usas nata vegetal en la crema con nata vas a ver qué bien se monta y lo firme y estable que queda, pero si usamos nata para montar es verdad que la nata se baja y empieza a soltar líquido y no aguanta firme demasiado.

La crema lleva dos días hecha y la tarta sigue perfecta con una textura ideal y una consistencia de diez ¿Cómo, si NO usé nata vegetal?

A la cantidad de la receta le añadí 2 gr. de agar-agar en polvo y una cucharadita de postre rasa de Maizena. Creo que con añadir sólo una de las dos cosas es suficiente pero como no me fiaba y una que es de fiarse poco le puse las dos!!! Y está increíble!!! A los dos días sigue perfecta y con una textura que me ha encantado.

Una tarta fácil, con un sabor adulto alucinante y que no va a dejar indiferente a nadie.

¿Te animas a hacerla y me cuentas qué te parece después?

 

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