Cheesecake de mango | Cupcakes a Gogó

¿Una fruta que me guste muuucho y me sepa a verano? ¡El mango! Con su color, sus aromas y su maravilloso sabor se ha convertido este verano el ingrediente estrella de mi cheesecake preferida: cheesecake fría de mango y flores de piña.

Si a sus numerosas vitaminas y a sus propiedades depurativas y saciantes le añades lo refrescante y rico que está seguro que no vas a poder resistirte a preparar uno de mis TOP ten de este verano.

 

 

Ingredientes para una tartita de 15 cm. de diámetro

  • 160 gr. queso crema tipo Philadelphia
  • 1 yogurt (120 gr.)
  • 80 gr. leche condensada
  • 300 gr. mango (pelado y sin el hueso). Aproximadamente un mango
  • 4 hojas de gelatina
  • ralladura de limón
  • Base de bizcocho, galletas con mantequilla…
cheesecake de mango

 Comenzamos hidratando las hojas de gelatina en un poco de agua durante unos minutos hasta que se pongan flexibles y blanditas (consulta las indicaciones del fabricante).

Mientras tanto prepara la cheesecake de mango: en un vaso americano o procesador tritura todos los ingredientes hasta obtener un puré fino y sin grumos. La ralladura de limón puedes añadirla al final.

Escurre la gelatina ya hidratada y caliéntala lentamente en un cazo o en el microondas durante unos segundos a máxima potencia. A continuación coge un poquito del puré de mango que tenemos preparado y añádeselo a la gelatina diluida (nunca al revés)) para que se enfríe. Una vez diluida en ese poquito de puré añade al resto de puré de mango preparado que teníamos en el vaso americano. Integra bien y monta la cheesecake de mango.

cheesecake de mango
cheesecake de mango

Montaje de nuestra cheesecake de mango

Para la base de la cheesecake de mango yo he escogido una base de bizcocho genovés que tenía suelta por el congelador, pero ya sabes que a este tipo de tartas frías le va genial la típica base de galletas y mantequilla.

Pon en el fondo de un molde (mejor que sea desmontable) la base escogida y mete unos minutos en el congelador para que se endurezca un poquito. Saca del congelador y si quieres un desmoldado perfecto coloca una tira de acetato alrededor del molde (no es necesario pero te quedarán unos bordes perfectos) y añade poco a poco la mezcla de mango y demás ingredientes.

¡Refrigera hasta que adquiera la textura de cheesecake fría que tanto nos gusta!

 

Decoración

Con el color tan bonito que tiene y lo riquísima que está, poco más necesita esta receta para ser un triunfo seguro cuando la prepares, pero unas flores deshidratadas de piña serán el remate final perfecto para nuestra cheesecake de mango.

Para hacer las flores corta unas rodajas de piña con la ayuda de una mandolina lo más finas que puedas sin que se rompan y quita la corteza. Ponlas sobre papel de horno y hornea a 100ºC durante aproximadamente una hora (pueden necesitar más tiempo según el grosor de las rodajas). Dales la vuelta hacia mitad del horneado y mételas en unos moldes para cupcakes rígidos o en unas flaneras mini hasta que terminen  de deshidratarse , así conservarán la forma de flor.

Decora la tarta con las flores deshidratadas de piña, con una ramita de canela y unas miguitas de bizcocho o de las galletas que hayas usado para hacer la base como he hecho yo. ¡El éxito está asegurado!

Bonita, refrescante, veraniega, alegre, fácil de preparar y rica ¿Se le puede pedir más a una receta? ¡NOOOOOO!

¡Estoy deseando ver vuestras cheesecakes de mango con flores de piña deshidratadas!

Si subes tu cheesecake a Instagram no te olvides de etiquetarme para poder verla y comentarla juntos.

Un beso enoooorme,

Belén.