Me declaro una fan incondicional de las tartaletas y éstas sin gluten tan fáciles y deliciosas van a ser un básico en tus elaboraciones desde ya! Rellenas de crema, como bases para cheesecake, con frutas… son una opción riquísima para endulzar cualquier celebración o sobremesa. Mi receta básica de masa para tartaletas es ésta, no suelo hacer otra, pero la verdad es que me apetecía probar alguna opción sin gluten para cuando vienen a casa amigos intolerantes o celíacos. Así que haciendo pruebas e investigando un poco, al final me quedo con esta receta que es sencilla a más no poder de elaborar (si tienes Thermonix ya es cosa de niños) y que queda con un sabor y una textura geniales.  

Ingredientes para 3 tartaletas de 10 cms. diámetro

  • 120 gr. de copos de avena
  • 60 gr. de avellanas
  • 60 gr. de dátiles sin hueso
  • 35 gr. de aceite de oliva de calidad
  • 2-3 cucharadas soperas de miel

  tartaletas sin gluten   La cosa es tan sencilla como poner todos los ingredientes en una batidora, vaso americano o procesador y formar con ellos una pasta. A mi me gusta no triturarla del todo para que se noten los trocitos de cada ingrediente. La cantidad de miel (2-3 cucharadas soperas) dependerá un poco de la consistencia que vaya tomando la pasta, ya que junto con el aceite, la miel será el ingrediente aglutinante de nuestras tartaletas sin gluten. Como siempre, cuida la calidad de los ingredientes para conseguir resultados óptimos. Las avellanas puedes usarlas con o sin piel, yo las pongo con la piel, le da mayor intensidad de sabor a la masa y a mi es que las avellanas me vuelven loca! Una vez tengamos la masa lista y la apretemos en las manos y notemos que se cohesiona y compacta sin deshacerse en exceso, forraremos los moldes con ella. Yo uso esta maravilla de moldes antiadherentes y con base extraíble que además se limpian que es una gozada. ¡A Dios pongo por testigo de que no volveré a comprar moldes en los chinos! ;;;))) Extendemos bien la masa para que quede lisa y bien repartida por toda la superficie del molde y horneamos durante 20 minutos a 180º con calor arriba y abajo (horno precalentado). ¡Ya tenemos nuestras tartaletas listas! Y ahora viene lo complicado: decidir de qué vamos a rellenarlas.  

Yo esta vez me he decidido por rellenarlas de mi tarta de queso sin horno preferida. Es igual que esta cheesecake de aguacate pero sin el aguacate.

 

La espirulina

¿Y ese color tan divino? El color se lo he dado con una cucharadita de postre de espirulina, es un alga de color verde (la he usado en polvo) que destaca por su alto valor nutritivo y que últimamente los nutricionistas la citan como súperalimento. Tiene un sabor peculiar, por lo que hay que introducirla con cuidado en la receta, si bien en las tartaletas ha pasado desapercicbido con los arándanos que le he puesto a la cheesecake y un poco de menta.

¿No te apetece probar lo de la espirulina pero quieres darle colorcito primaveral a la cheesecake? Unas gotitas de tu colorante preferido y te quitas de líos!

Disfruta de unas tartaletas sin gluten y rellénalas de lo que más te guste, te aseguro que el resultado en cualquier caso va a ser fabuloso.

Espero que te guste la idea y que las hagas, me encantará saber lo que te han parecido!

Un beso enorme,

 Belén.

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